
El Ministerio Personal de la Iglesia Adventista se trata de capacitar y equipar a cada miembro para compartir el evangelio y hacer discípulos, uniendo esfuerzos con pastores y líderes para la proclamación final de Jesús, usando recursos y estrategias como grupos pequeños, evangelismo puerta a puerta y servicio comunitario para ganar almas para Dios y fortalecer la fe de la iglesia.